La grasa del cerdo ibérico de bellota produce un efecto
beneficioso sobre el colesterol en sangre, ya que tiene más
del 50% de ácido oléico y propicia un incremento de la tasa
del colesterol beneficioso y reduce la tasa del colesterol
perjudicial.
Esta grasa buena es la más cardiosaludable de todas las grasas animales conocidas, gracias a la raza del cerdo y a la alimentación natural a base de bellotas y hierba de la montanera, donde se crian los cerdos ibéricos en plena libertad.
De hecho, aunque la grasa de cerdo aparece en las tablas de composición de alimentos con una elevada cantidad de ácidos grasos insaturados, en el caso del cerdo ibérico y debido a sus particulares condiciones genéticas y de crianza, su composición en ácidos grasos es tan alta que el catedrático Grande Coiván se refirió a este animal como “un olivo con patas”.
Así, el Jefe de Servicio de Medicina Interna del Hospital Perpetuo Socorro (Hospital Universitario de Badajoz)y uno de los autores del Estudio ‘Influencia del consumo de jamón de cerdo ibérico criado en montanera sobre el perfil lipídico aterogénico’, Avelino Ortiz, asegura que entre los alimentos más cardiosaludables “se encuentran aquellos ricos en estos ácidos grasos insaturados y con altos niveles de antioxidantes, entre los que podemos incluir el aceite de oliva, pescados azules, nueces, aceite de semillas, vino tinto en pequeñas cantidades por su nivel de antioxidantes, frutas, verduras, hortalizas y sin duda, el jamón ibérico de bellota”.
La frecuencia de consumo del jamón ibérico de bellota, según Ortiz, “puede estimarse en 2 o 3 raciones de 100 gramos semanales y es ideal como sustituto de otras carnes rojas con mayor contenido en grasa saturada”.
Pero lo que no se conoce tanto es el resto de componentes beneficiosos para la salud del Jamón Ibérico, como las proteínas, vitamina B1, B6 y B12, ácido fólico(beneficioso para el correcto funcionamiento del sistema nervioso y el cerebro), vitamina E (antioxidante) y minerales importantes para los huesos y cartílagos, como el cobre, calcio, hierro, zinc, fósforo. El jamón ibérico tiene de media 2,3 mg de zinc por cada 100 gramos de jamón. Tanto niños como adultos y ancianos pueden favorecerse de estos beneficios para la salud y las capacidades mentales.
Además es un alimento recomendable en las dietas, ya que por cada 100 gramos posee unas 250 kcal.
Resumiendo, su carne es baja en calorías, protege el sistema cardiaco y circulatorio, reduce el colesterol es beneficioso para el sistema nervioso, y es rico en todo tipo de vitaminas. El jamón ibérico es algo más que un producto gastronómico, contiene innumerables virtudes que se relacionan directamente con nuestra salud.
El cerdo ibérico criado en montanera tiene unas características genéticas y un proceso de explotación diferente al de otras razas de cerdos engordarlos en cebaderos, ya que realiza mas ejercicio y su alimento básico lo constituye la gran variedad de hierbas que ingiere en la dehesa y la bellota, que se caracteriza por un elevado contenido en ácido oleico que supera el 65%.
Como siempre se ha dicho. “quien toma vino y jamón, no padece del corazón”