Jugosos, sabrosos, deliciosos… Estos son los adjetivos que mejor definen un jamón de bellota o de cebo y un embutido elaborados de forma artesanal y natural. Pero también podemos añadirle una cualidad super importante, y es que pueden ser a la vez saludables y llenos de valores nutritivos.

Y es que no todo el mundo puede tomar cualquier alimento que le pongan encima de la mesa. Es el caso de los que tienen algún tipo de alergia o intolerancia, como por ejemplo al gluten o a la lactosa.

Dolor de estómago, sensación de saciedad o náuseas son algunos de los síntomas que pueden padecer estas personas. Por eso deben ser muy cuidadosas con lo que comen.

Si tienes estos problemas de salud asociados al consumo de gluten o lactosa, ¿quiere decir eso que ya no puedes disfrutar de un buen embutido o jamón de Guijuelo en una reunión familiar o una cena de amigos?

En Simón Martín tenemos muy clara la respuesta a esta pregunta: NO

Un embutido, además de natural, puede ser perfectamente apto para estas personas si no tiene ningún rastro de estos elementos que provocan reacciones adversas en el organismo.

¿Cómo saber si el embutido no lleva gluten ni lactosa?

Quesos, cecina, lomo, salchichón… Y, por supuesto, el jamón de cebo o bellota. Todas estas piezas selectas se han sometido a los más estrictos controles durante el proceso de producción para garantizar una correcta trazabilidad. De esta forma, se evita cualquier tipo de contaminación cruzada con estos alérgenos.

La principal ventaja de nuestros jamones y embutidos libres de todo rastro de lactosa y gluten es que en su elaboración se garantiza que el sabor, la principal seña de identidad de los productos Simón Martín, se mantiene intacto.

Y por supuesto, conservan los valores nutricionales para la salud. Por ejemplo, entre los beneficios del jamón ibérico de bellota o cebo podemos destacar los siguientes:

  • Fuente de hierro y vitaminas D (un poderoso antioxidante) y E, que ayuda a fortalecer los huesos y prevenir enfermedades como la osteoporosis.
  • Reduce el riesgo de problemas cardiovasculares.
  • Es rico en minerales como el zinc, magnesio o fósforo que mejoran el funcionamiento de nervios y músculos.

Todos estos beneficios los puedes comprobar fácilmente en el etiquetado de nuestros productos, que incluyen los correspondientes certificados de calidad y salud.

El secreto de la materia prima

Otra de las claves que hace que el jamón ibérico de bellota o cebo sin gluten ni lactosa mantengan toda su esencia la encontramos en la materia prima. Es decir, en los cerdos ibéricos que están criados en libertad en las dehesas, donde se alimentan de forma sana y natural con todo lo que produce la tierra.

Después, el proceso de elaboración se mantiene fiel a estas cuatro fases:

  • Despiece del cerdo.
  • Salazón de la pieza con sal marina.
  • Asentamiento y control de temperatura y humedad.
  • Secado para obtener el sabor y olor característicos.
  • Curación en bodega durante 6 meses.

Y en lor referente a los embutidos, aquí tienes un ejemplo de productos 100% naturales sin lactosa y sin gluten elaborados a partir de los más selectos procesos de fermentación, embutido y secado.

Simón Martín - embutidos saludables de Guijuelo

Como puedes comprobar, además de garantizar tu salud, en nuestro catálogo también tenemos productos que no solo te ayudarán a mantener una alimentación equilibrada a nivel general, sino que harán las delicias de tu paladar con un sabor natural y auténtico, sin aditivos ni conservantes.

De esta forma podrás disfrutar de nuestros bocados de jamón ibérico, chorizo, lomo o salchichón sin tener que preocuparte más que por su calidad, textura o aroma. El gluten y la lactosa ya no serán un problema del que preocuparte.